Do you speak English?

El inglés ha sido llamado el "lenguaje global de los negocios" debido a su importancia internacional. En 2014, un grupo de investigadores estudió la influencia global de las lenguas buscando conexiones a través de traducciones compiladas por el proyecto Index Translationum de la UNESCO, contribuidores de Wikipedia editando en dos idiomas y co-expresiones lingüísticas en Twitter. El informe concluyó que "las lenguas del mundo exhiben una estructura jerárquica dominada por un eje central, el inglés, y un halo de centros intermedios, que incluyen otros idiomas globales como el alemán, el francés y el español" (“Links that speak: The global language network and its association with global fame).

Otro indicador útil es el nivel de demanda de enseñanza que se requiere de la Escuela de Idiomas Berlitz. Berlitz informa que la demanda de aprendizaje de inglés aumentó un 43% en el período de 1989 a 2009. En cambio, la demanda de aprendizaje de español sólo aumentó un 9,57% en ese mismo período.

El reconocimiento de un lenguaje común de negocios plantea la pregunta, "¿esto constituye un beneficio para una comunidad empresarial global"? Además, ¿cómo afecta, el dominio de la lengua inglesa en los negocios, a una región como América Latina, donde la mayoría de la población habla el español? Esto se vuelve aún más crítico en transacciones relacionadas con el negocio de seguros, en actividades tales como negociar contratos de seguros o reaseguros, manejar reclamos o reportar, donde entra en juego un léxico especializado. ¿Estamos todos realmente comunicando en el mismo idioma?

EF - EPI (“Education First - English Proficiency Index”, o “Educación Primero – Índice de Aptitud en Ingles”) es un estudio que clasifica a 72 países y territorios basado en datos resultantes de la evaluación de más de 950,000 sujetos que tomaron pruebas de nivel de inglés por internet. Los resultados se clasifican por franjas de aptitud. De acuerdo con los resultados de 2016, de los 14 países latinoamericanos incluidos en el estudio, sólo uno (Argentina, 19) alcanzó la franja de "alta competencia", y solo uno (República Dominicana, 23) alcanzó el nivel "moderado". Uruguay (36), Costa Rica (38), Brasil (40), Chile (42), México (43), Perú (45) y Ecuador (47) fueron colocados en la franja de competencia "baja"; mientras que Colombia (49), Panamá (50), Guatemala (53), Venezuela (60) y El Salvador (63) fueron asignados a la franja "muy baja".

Estos resultados se pueden derivar de la alfabetización general en cada uno de estos países; sin embargo, un estudio EPI separado dirigido a empresas (EF EPI-c) evaluando individuos entre diversas industrias en los 72 países dio resultados similares.

Se puede inferir que la comunicación entre personas de habla española e inglesa puede no ser pareja. Muchos pueden intentar salvar esta brecha introduciendo un traductor informal para la comunicación verbal y/o escrita. Si bien esto puede ser útil para hacer negocios en varios idiomas, existe la preocupación de perder contenido o contexto debido a problemas de traducción.

Por supuesto, es posible tratar de superar este problema con la ayuda de traductores profesionales, pero esto no resulta práctico en todos los casos. Además, los traductores no necesariamente están equipados con el conocimiento técnico, jerga específica y la cultura de la industria del mundo de los seguros, lo que crea otro problema. A medida que continúa la proliferación de productos extranjeros de seguros y reaseguros en América Latina, también así se incrementa el empleo de ajustadores, expertos, abogados y otros proveedores que tienen verdaderas habilidades bi/multilingües.

Como consideración final, no hay una forma homogénea de hablar español en la región latinoamericana. Esto también puede ser un problema en las comunicaciones entre los latinoamericanos. Estén atentos para la segunda entrega sobre este tema.